La misma lluvia que se precipitó sobre la organización del evento estropeando tan bonitos preparativos, vino en cambio a regar esa piedra que habíamos dejado en suspenso, y la hizo brotar con la forma de URDIDURA. Aunque siendo sinceros debemos decir que no llegó a ser lo que esperábamos ya que no logramos cortar el Paseo del Prado como nos habíamos propuesto, debido a algunos problemas de logística derivados de la falta de previsión a la hora de llevar un proyecto concebido para un lugar cerrado, a un medio abierto y con circunstancias bien distintas. Por último añadiremos que cada vez que se nos preguntó por la razón que nos llevaba a posicionarnos en contra de la “noche en blanco” con sólo explicar que: “la cultura de una ciudad no puede zanjarse en una noche”, era suficiente para que todos estuvieran de acuerdo. |