| |
|
|
PROCESIÓN
del EQUINOCCIO de OTOÑO |
|
|
22
de septiembre de 2006 |
|
| El
equinoccio de otoño anuncia el principio de un fin, el momento
en que todo seca y cae por su propio peso.
Esta vez coincidiendo con luna nueva, el momento en que deben de recolectarse
las plantas sagradas al rayar el alba, el grupo jaos celebró su
particular velatorio a ese concepto sobre el que tanto hemos reflexionado
hasta dictaminar en el campo teórico su inadecuación con
la esencia del crear, y sobre el que aún debíamos ejercitar
su defunción de forma simbólica. |
|
|
|
En primer
lugar, recomendamos la elección de una piedra por cada uno de
los asistentes, de forma que pudiera ser llevada en el bolsillo y estableciera
un vínculo emotivo con lo primitivo, ya que nada hay más
elemental que lo pétreo.
Citamos
a todos los convocados en un punto y hora sin precisar más detalles
de cuanto tendría lugar a continuación. Allí les
recibimos con un gran bulto envuelto en un sudario y atado con una fuerte
cuerda de yute.
|
Una vez
cumplida la hora fijada para esperar a los asistentes, cargamos el cuerpo
en grupos de a dos personas y seguimos un trayecto, prefijado con el
condicionante de que primero debiera ser ascendente para después
decaer, tal como sucede a todo proceso en su discurrir global y a cada
fase del mismo, incluyendo la vida en sus etapas y la muerte como la
última de ellas, con su agonía compuesta de una última
muestra de vigor y su siguiente exhalación final.
A
lo largo del trayecto trazado, los porteadores se van relevando en la
tarea de acarrear el bulto, para que todos puedan sentir su peso sobre
la espalda y percibirlo como una carga. |
|
|
|
|
Terminado el recorrido, la comitiva ha llegado a un punto singular, cuya
elección ha venido impuesta por ser el cruce en el que coinciden
las medianas resultantes de triangular los tres mausoleos más representativos
de ese fenómeno, que es el encarcelamiento de la esencia creadora
bajo las leyes de un canon.
En
ese momento se procede a desatar el bulto y a mostrar por primera vez
su contenido. Lo que aparece, son tres grandes vigas de madera desechadas
en la remodelación del interior de edificios de la ciudad, por
considerarse una tecnología desfasada. Entre dichos postes hay
una pella de barro del tamaño de un corazón humano que es
extraído con la mano izquierda por uno de los participantes y pasado
a su contraria y así de uno a otro, siempre hacia el lado activo,
la arcilla húmeda mancha en su paso las palmas de las manos haciendo
que el acto no sea gratuito debido a la mácula que exige asumir
una responsabilidad sobre la operación. |
Las
vigas están atadas por uno de sus extremos con una soga, manteniéndose
unidas para que al ejercer una torsión queden formando una pirámide.
Para mayor fijación se atraviesan con tres grandes puntas de acero.
A sus pies se clavetean entradas de los mausoleos hacia los que cada una
de las patas apuntan como alegoría de las llaves que abren las
puertas al visitante, convertidas esta vez sobre troncos en arietes con
los que se presenta el adventicio.
La
pieza de barro ha pasado y ensuciado cada una de las manos de almagre,
es la prueba de que se ha participado en un crimen, pero en su interior,
bajo la tierra descompuesta, contiene una piedra igual que cada uno de
los asistentes, lo que la convierte en una semilla de la que pueden brotar
fuerzas primitivas. |
|
|
|
|
Entonces
se envuelve en una tela blanca que se ata y cuelga del vértice
superior de la estructura dejándola en suspenso y a la espera
de retornar a la tierra.
Concluida
la ceremonia, los reunidos abren una botella de licor de hollejo con una
alta graduación alcohólica y enjuagan sus bocas para limpiarlas
y escupen en aspersión el líquido sobre la pirámide
y con ello queda todo dispuesto para la caída de la simiente al
suelo donde habrá de brotar.
|
|
| Nota
a la presente ejecución - día 22 de septiembre de 2006:
Debido
a la precipitación con la que, en ausencia de permisos oficiales,
hubo que obrar la celebración, no se pudo dejar a cada fase disponer
de su propio tempo, marcar su ritmo propio de forma que fueran debidamente
interiorizadas. En cualquier caso, cada momento del proceso fue realizado
y por tanto su carga simbólica tuvo lugar y actuó en cada
uno de los ejecutantes de una u otra manera. Además los detalles
de la ceremonia han sido confirmados con su ejecución y con ella
se ha abierto la posibilidad de ser ejecutada en cualquier lugar del universo
por quien se encuentre en situación de comprender sus cualidades
saludables. |
|
|
| Representación
del equinoccio de otoño:
Triangulación
para encontrar el punto de destino:
|
|
Video de
la celebración: |
|
|
|
|
|
|