PIRÁMIDE

 

Volvimos a cometer el lance de ocupar el espacio vacío. Y allí, donde los materiales emergen de la nada, acudimos a formar la estructura primordial que llenó de liturgia la acción. Compusimos en tríos con maderas y clavos, tres era el numero que daba una parte de tres, y con esas tres hacían otra parte de la estructura nodriza piramidal.
 

Esta estructura nos contagia una cierta atracción; conjunción de formas que llena el vacío de manera contundente. Una pirámide es un sólido que tiene por base un polígono cualquiera, sus caras son triángulos que se juntan en un solo punto, convergen en un punto, el vértice, forman un ángulo poliedro. Todos los triángulos convergen en un punto. Ese punto, no es un punto cualquiera, punto convergente dotado de cierto magnetismos. Ese vértice que apunta al cielo, si lo proyectáramos hacia él, se convertiría en un punto localizable, un punto en el espacio donde converge un sólido. Donde las energías sienten atracciones, donde el orden del universo se vuelve susceptible. La base sustenta pero también alienta, permite que se alce, comete la diferenciación de las anchuras, crea la visión piramidal. Abajo ancho, arriba estrecho. Tan estrecho que acaba en un punto. Formas rectangulares se estiraron para alcanzarse unas a otras, para llegar a formas la estructura pre-vista.

Por necesidad de seguir llenando el vacío de acciones y reflexiones ,si queréis estar informados de futuros encuentros, y participar en ellos, sólo tenéis que mandarnos vuestros correos electrónicos y recibiréis comunicaciones de lo que se vaya gestando.